Elige el mouse o ratón adecuado para evitar el síndrome de túnel carpiano

Cuando pensamos en el trabajo de oficina se nos presenta la idea de un amplio monitor, un teclado suave, una silla ergonómica, es decir con un asiento y respaldar cómodos, y obviamente en un escritorio amplio que permita estirar nuestros pies. Sin embargo, lo que menos preocupa es revisar el mouse o ratón que usaremos y si éste se adecua a nuestras necesidades.

Es esencial revisar si estamos haciendo uso correcto del mouse, no solo por sus capacidades tecnológicas sino también por sus características ergonómicas. La elección y configuración de este periférico es muy importante en el uso de un ordenador, pues con el pasar del tiempo podríamos acostumbrarnos a su mal uso y caer en el descuido de la postura, provocando cansancio e incluso el síndrome del túnel carpiano a largo plazo.

La mano que utiliza el mouse debe estar descansada y encima de él, y esto es muy importante si se trabaja frente a una computadora la mayor parte del día. Existe incluso una normativa ISO dedicada a la correcta posición de las manos en los dispositivos de entrada.

Asimismo, antes de seleccionar el mouse indicado para nosotros es también importante fijarnos a qué distancia colocamos la mesa de trabajo. De esta forma evitamos poner nuestro brazo demasiado cerca o demasiado lejos, ya que si no lo hacemos debidamente entonces provocaríamos la mala postura de nuestro brazo.

Para poder usar correctamente un mouse debemos configurar la velocidad del cursor y la velocidad del desplazamiento. Esto ayudará a evitar el movimiento incorrecto , previniendo dolores de mano y muñeca.

Recomendaciones para usar y elegir el mouse adecuado:

  • La mano tiene que estar completamente reposada sobre el mouse. La mano debe estar en posición recta, no debe formar un ángulo con el antebrazo. Si por la forma y tamaño de tu mano tienes que usar un mouse  más alto o más bajo o con “aletas” donde puedes colocar el pulgar, trata de encontrar uno que se adecue.
  • La muñeca no tiene que estar doblada, sino completamente horizontal y también en descanso. El único esfuerzo de la mano debe ser cuando movemos el mouse.
  • El antebrazo debería estar descansando en contacto con la mesa y cuando movamos el mouse el codo debería mantenerse inmóvil. Una mesa demasiado estrecha nos obliga a tener el mouse muy cerca de nuestro cuerpo, obligando a mantener el antebrazo fuera de la mesa.
  • Cuando muevas el ratón hazlo con toda la mano, no sólo con los dedos. Procura que tu ratón no sea muy pequeño, no es recomendable pues podrías causarte daños en el túnel carpiano.
  • Descansa en pequeños intervalos durante tu trabajo, haciendo ejercicios moviendo tu muñeca y los dedos para eliminar la tensión en las articulaciones y los músculos.

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