Tendinitis del glúteo medio: falsa trocanteritis o dolor peritrocantéreo

El glúteo medio es un músculo que se encuentra en la cadera y es de gran importancia, ya que desempeña la función de separar o abducir nuestra cadera, controlar los movimientos de rotaciones de la cadera, además de ser uno de los estabilizadores de la pelvis.

Es así como la tendinitis del glúteo medio, conocida como falsa trocanteritis o dolor peritrocantéreo es una patología frecuente en el deporte y en ocasiones no es fácil de diagnosticar.

En consecuencia, debido a la disposición de las fibras, el glúteo medio también funciona como flexor, extensor, rotador interno y externo de la cadera. Su déficit funcional puede provocar lesiones en miembros inferiores, anormalidad en la marcha, reduciendo el rendimiento deportivo y como consecuencia derivar en lesiones de las extremidades inferiores.

Las roturas de los músculos glúteo medio y menor suele asociarse a un incremento de líquido bursal y, aunque su causa es poco clara, se sugiere que podría estar vinculado a un síndrome de fricción provocado por una tensión ejercida a través de la banda iliotibial, o quizás está vinculado a un trauma directo o a mecanismo de hiperaducción.

La falsa trocanteritis o dolor peritrocantéreo puede ser causada por traumatismos directos como por movimientos repetitivos. Esta patología ha sido descrita en corredores y otros deportes como aerobic, step y similares que impliquen impacto. En ocasiones aparecen calcificaciones en el espesor del tendón.

Síntomas más comunes de la tendinitis del glúteo medio:

Dolor en zona cercana a la articulación de cadera, la cual en ocasiones produce dolor irradiado hacia zona lateral de cadera, llegando incluso hasta la cara lateral de rodilla.

Dolor al estar mucho tiempo de pie o acostados.

Dolor que se acentúa al subir o bajar escaleras o al caminar demasiado tiempo.

Dolor tipo tensión o pinchazo en zona glútea.

Tratamiento:

Durante la primera etapa se combina una disminución de la actividad física con la indicación de medicamentos antiinflamatorios y kinesiterapia, con ejercicios de elongación y fortalecimiento de la musculatura.

Cabe indicar que son pocos los casos donde se precisa tratamiento quirúrgico, aunque habría que individualizar cada tratamiento.

A su vez también se platea crioterapia, para bajar el dolor y la inflamación y/o compresas húmedas calientes, para favorecer la irrigación y relajación muscular.

Manejo de tejido blando en la musculatura asociada a la lesión, para evitar excesos de zonas de tensión muscular, así como flexibilización o estiramientos de la pierna y cadera.

Fortalecimiento muscular, dando énfasis en músculos cercanos a la articulación de cadera y abdomen, principalmente glúteo medio, menor y mayor.

Prevenir las actividades que provoquen los síntomas. (obesidad, excesos deportivos relacionados al impacto, no apoyarse sobre zona dañada etc.)

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