¿Tienes el pie pronador, neutro o supinador?

Cuando nos referimos al pie pronador y el pie supinador, estamos tratando los movimientos del pie al caminar o correr.

En la pronación se produce la inversión del talón durante la marcha. Una pronación moderada es necesaria para que el pie cumpla correctamente su función. El problema sucede cuando uno de los pies o los dos pies prona en exceso, apareciendo entonces la hiperpronación, que consiste en la caída hacia abajo del arco plantar del pie  y en la rotación del pie hacia adentro.

Pie supinador

Debido a que la pronación provoca el hundimiento del arco del pie, a veces las personas creen que tienen pies planos, en realidad es un problema diferente.

Asimismo, esto no significa que solo las personas con un arco bajo sean pronadoras, puede que algunas personas hayan sido pronadoras toda su vida, otras desarrollan este exceso de pronación con la edad, el aumento de peso o el ejercicio intenso.

Tipos de pisadas

Supinación

Mientras que la supinación es lo opuesto a la pronación, es la rotación externa del pie durante el movimiento. Una excesiva supinación produce tensión en los músculos y tendones que estabilizan el tobillo, además puede ser causante de esguinces o rotura de ligamentos. Es importante recalcar que la supinación reduce la capacidad natural del pie de absorber impactos.

Se debe decir que estos dos movimientos son esenciales para mantenernos derechos y para caminar, ya que su combinación favorece a la flexibilidad del pie.

En el caso de los deportistas es importante entender que durante la caminata o carrera a pie hay tres fases, primero una de impacto en la que el talón choca con el suelo, una segunda de apoyo, donde la planta del pie está en contacto con el suelo y la tercera fase que es la impulsión, que es cuando los dedos provocan el desplazamiento.

Pie pronador, pie neutro y pie supinador

La pronación se genera cuando en la segunda fase: el pie se ‘hunde’ hacia dentro. La supinación es la reacción contraria, ‘hundimiento’ hacia el exterior. Cabe señalar que la pisada neutra o pie neutro es aquel que no produce ningún hundimiento del pie, siendo el eje del desplazamiento lineal.

Consejos para atenuar o corregir las molestias del pie pronador o pie supinador

Se recomienda a los deportistas probar el calzado siempre en los dos pies, pues es habitual tener uno más grande que otro. Las zapatillas no deben quedar ni muy justas ni demasiado holgadas, aproximadamente debe de sobrar como medio centímetro entre el dedo más largo y la punta de la zapatilla.

Para disminuir o prevenir las molestias del pie pronador, o el pie supinador se pueden usar plantillas o zapatillas que brinden equilibrio y balance a tus pisadas.

De lo contrario, si el zapato queda grande el pie se moverá en el interior, pudiéndose producir desplazamientos que provoquen problemas de uñas, falta de estabilidad e impulsión, recalentamiento de las plantas, rozaduras y ampollas. El calzado adecuado ayudará a corregir y prevenir estas alteraciones.

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